
Cada año, del 1 al 7 de agosto, se conmemora la Semana Mundial de la Lactancia Materna, una iniciativa que busca promover la importancia de la lactancia como una práctica esencial para el crecimiento, el desarrollo y el bienestar de niñas y niños desde el nacimiento.
La lactancia materna aporta múltiples beneficios tanto para el bebé como para la persona que amamanta. Proporciona todos los nutrientes necesarios durante los primeros meses de vida, fortalece el sistema inmunológico, favorece el desarrollo físico y emocional y contribuye a la creación de un vínculo afectivo seguro.
Asimismo, resulta fundamental que las familias y la comunidad acompañen este proceso, promoviendo entornos respetuosos que permitan ejercer este derecho sin prejuicios ni obstáculos.
En el marco de esta conmemoración, la Oficina de Niños, Niñas y Adolescentes invita a reflexionar sobre la importancia de proteger, promover y apoyar la lactancia materna como una responsabilidad compartida. Acompañar a las familias durante esta etapa significa contribuir al bienestar presente y futuro de niñas y niños, fortaleciendo el ejercicio de sus derechos desde los primeros días de vida y promoviendo una sociedad más saludable, inclusiva y comprometida con las infancias.
